Planeamiento Operacional para Reactivar los Negocios

La pandemia de coronavirus COVID-19 no sólo se ha convertido en una crisis de salud global, sino también económica que ha llegado a azotar fuertemente a cada continente, a excepción de la Antártida. Sin embargo, la peor parte se la llevan los países tercermundistas como el Perú por no tener desarrollado políticas robustas de economía e industrialización; provocando que se paralicen las actividades de grandes empresas o PYMES, muchas de ellas teniendo como base la ingeniería química para su desarrollo. No obstante, el mayor reto estará, una vez finalizada la cuarentena, en cómo las organizaciones deberían reactivar o retomar el negocio de la manera correcta para recuperarse económicamente en el menor tiempo posible. Ahora, es aquí cuando urge elaborar un plan operativo o planeamiento operacional que es un conjunto de estrategias alineadas a las necesidades de una organización para cumplir metas establecidas por la misma y por lo general, tiene una duración de corto plazo que suele ser 1 año.

A continuación, se muestra unos puntos a considerar al momento de armar un planeamiento operacional, donde nuevamente el enfoque es cómo recuperarse después de una recesión económica:

1)Análisis de pérdidas:

Antes de retomar cualquier tipo de operaciones, se debe rediseñar el mapa de pérdidas de las principales áreas en función a los costos y con los datos más recientes, lo que mostrará un diagnóstico de la situación actual.

2) Plan de despliegue:

Realizado este mapeo de pérdidas, se debe elaborar un plan de despliegue, el cual será la guía para saber en qué área y en qué indicador se debe trabajar. Es importante considerar el análisis esfuerzo-beneficio y acompañarlo de indicadores críticos para monitorear los avances.

3) Aplicación de herramientas:

Aplicar metodologías orientadas a la eliminación de pérdidas. Las herramientas que se usarán varían en base a la realidad de cada empresa, pero siempre se busca reducir variabilidad, eliminar desperdicios e incrementar la flexibilidad como organización.

4) Gestión de resultados:

En esta etapa es imprescindible revisar si el rendimiento de las acciones ejecutadas está alineado con los objetivos previamente propuestos en el plan de despliegue, es decir si se está llegando a lo planeado, en caso suceda lo contrario se debe regresar al plan de despliegue para restructurarlo.

5) Mejora continua:

Revisar constantemente los requerimientos y exigencias del negocio, indicadores críticos y el mapa de pérdidas; para virar las acciones y direccionar el uso de los recursos (eficiencia).

La reactivación de la economía es tarea de todos los actores involucrados directa o indirectamente en el sector industrial, sea de: alimentos, metalúrgicos, hidrocarburos, etc. El optimismo debe estar fuertemente ligado a conocimiento técnico y juicio crítico para poder salir adelante. Los ingenieros asociados a entidades como AIChE tenemos la responsabilidad de estar en primera línea para dar propuestas y soluciones a los problemas que hoy adolecen palpablemente al sector industrial, no olvidemos que el país ha salido de peores situaciones y nosotros desde nuestras especialidades buscamos ayudar en esta causa.

Este artículo es escrito por: José C. Ramos Bautista (GRUPO CRETA)

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba